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La leyenda del Hilo Rojo

La leyenda del Hilo Rojo del destino es una de las más populares de Japón y cuenta que todos estamos unidos por un cordel imperceptible a la vista. Atado a nuestro dedo meñique y que nos une a la persona a la que estamos predestinados. Pero como toda fábula, esta tiene su origen en la conjunción de varias historias. Aunque una destaca por encima del resto. 

Hace muchos siglos, una poderosa hechicera poseía el poder de ver el también llamado “Hilo del Destino” y por ello fue llamada ante el Emperador. Para poder ayudarlo a encontrar a la que debía de ser su esposa. La hechicera puso sus servicios a su disposición y ambos comenzaron a seguir el misterioso hilo, que pronto los llevó a un mercado. El Hilo terminaba frente a una pobre campesina que sujetaba un bebé entre sus brazos. Ante tal humillación, el Emperador mandó ejecutar a la hechicera, -pues no podía tolerar tal burla- y empujó a la joven campesina haciendo caer a su bebé, profiriéndole a este una gran herida en la cabeza. 

Años más tarde, el Emperador, empujado por sus consejeros, decidió desposar a la hija de unos de sus generales. Con la única condición de no ver la cara de la muchacha hasta el mismo día de la boda. El mismo día de la ceremonia, al levantar el velo de la muchacha, el Emperador pudo observar una cicatriz en su rostro. Era producto de una caída. La visión de la hechicera se había cumplido, la mujer con la que iba compartir su vida era el bebé de la campesina. 

Si bien la historia del Emperador da origen a la leyenda del Hilo Rojo, son muchas las narraciones que alimentan las metáforas sobre el amor y el destino, y que se expanden a lo largo del tiempo y los distintos países. Algunos como “La Media Naranja” de Platón, que nos habla de la constante búsqueda de dos mitades de un “todo”; la leyenda de Apolo y Dafne (aunque esta con un final trágico) o la leyenda de ”Los Amantes Mariposa” de china. Que cuenta la historia de un amor imposible en vida pero, que tras la muerte, se ve realizado a través de dos mariposas que emanan de las tumbas de los protagonistas.