Publicado el

La influencia de Hokusai en el Impresionismo

Katsushika Hokusai fue uno de los artistas más prolíferos de Japón, adscrito a la escuela Ukiyo-e, su obra se centro en la pintura y el grabado. A lo largo de su vida recorrió el país nipón plasmando el Periodo Edo con gran exactitud y sentido del humor. Obras como ”Las treinta y seis vistas del monte Fuji” y ”Las cien vistas del monte Fuji” revolucionaron el mundo del arte, no sólo en el mundo oriental, sino también en el occidental.

A estas colecciones pertenece una de sus obras más famosas, ”La gran ola de Kanagawa”, que le trajo fama internacional. En el siglo XIX sus grabados llegaron a la capital de la cultura europea, París, donde artistas como Vincent Van Gogh, Paul Gauguin y Henri de Toulouse-Lautrec quedaron maravillados ante tales impresiones monumentales.

En 1854 Japón abre sus puertos al comercio con Europa, y con este hecho, el arte de Hokusai llega a los círculos artísticos más importantes del continente, donde se vivía ya el auge del movimiento impresionista de la mano de Gauguin, Lautrec, Degas, Monet y Van Gogh. En general, el Ukiyo-e (estampas japonesas realizados mediante xilografías durante los siglos XVII y XX) y más concretamente los de Hokusai, ejercieron una fortísima influencia en estos artistas. Aunque esa misma apertura, que hizo llegar a Europa el arte japonés, propició la decadencia del Ukiyo-e en favor de la fotografía, y la influencia de este quedaría ligada al impresionismo para siempre.

Pero si hubo un pintor que se vio influenciado por el arte de Hokusai no fue otro que Vincent Van Gogh, que llegó a expresar su admiración por las xilografías japonesas, realizando incluso copias de las mismas. De ellos, decía envidiar a “la increíble y limpia claridad de la que están impregnados todos sus trabajos”. El movimiento ondulante, el gran circulo que forma el sol rodeado por lineas de color, el negro para los contornos y el ritmo de los trazos rotos, son visibles en la obra del pintor de origen holandés. ”Noche estrellada”, ”Lirios” o ”Trigal con cuervos” son algunas de las pinturas en las que se puede observar dicha influencia. En una carta a su hermano Theo, Vincent Van Gogh escribió sobre sus obra ”Iris” ”No parecen japonesas, pero son las creaciones más japonesas que nunca he hecho”.

Otro gran artista que vio su obra influenciada por los artistas japoneses fue Claude Monet, en concreto por Hokusai y por Hiroshige. Su serie ”Nenúfares” esta, sin duda, inspirada en ”Flores” de Hokusai y su serie la ”Catedral de Roue” en las series sobre el Monte Fuji. La manera de plasmar la atmósfera, el ambiente y la luz era un denominador común en el arte de ambos. Llegó a ser tal la influencia del mundo japonés en Monet, que instaló en su jardín un puente, tal y como observaba en los grabados que él mismo había adquirido.

El arte del maestro del Ukiyo-e influenció notablemente uno de los periodos artísticos más prolíferos de Europa: el Impresionismo. ”El Japón de Hokusai” nos acerca más a esta figura y al mundo que vivió.